Diario Digital de Información Transexual
 
       
 

En memoria de......

    En memoria de todos aquellos/as que ya no están aquí 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ha fallecido Leopoldo Alas, poeta, escritor, defensor de derechos GLTB, y GRAN AMIGO

 

El viernes 1 de Agosto del año 2008, ha fallecido a los 46 años de edad, Leopoldo Alas. Escritor, periodista y poeta, gran defensor de forma publica de los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Tarea en la que se ganó un merecido lugar de honor en los avances de los derechos que hemos visto hechos realidad en España. 

El viernes desde las 18.00 horas se le acompañó en el Tanatorio de la M-30, en la Sala Nº11.

El sepelio fue el sábado 2 de Agosto a las 17.00 horas en el Cementerio de la Almudena. Todas sus amistades, conocidos y personas vinculadas a el por alguna emoción, le esperaron en el Cementerio de la Almudena a las 17.00, donde fueron incinerados sus restos mortales. A su llegada fue recibido con un rotundo aplauso de todos los asistentes, dentro de la capilla, al final del responso, el poeta José Infante, le leyó unas palabras en su memoria, destacando toda su labor literaria, y el ser un hombre sumamente comprometido con los derechos de lesbianas, gays y transexuales, hecho que arrancó de nuevo otro gran aplauso de todas las personas. 

Han informado a este Diario Digital Digital que, el Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, y el Presidente del Congreso, José Bono, han enviado telegramas de condolencias a la familia.

Redacción Diario Digital Transexual-. Alas, sobrino bisnieto de Clarín, se dio a conocer como poeta y autor de relatos, aunque también ha escrito novelas -tal vez la más conocida sea "Bochorno"- y obras de teatro. Colabora en distintos medios de comunicación, como el Diario El Mundo, Revista Zero y Shangay. Actualmente, dirigía y presentaba en Radio 5 el programa "Entiendas o no entiendas". Donde semanalmente traía la actualidad de noticias sobre la realidad de homosexuales y transexuales, pasando por el mismo numerosas caras conocidas, desde Alaska, Bibiana, escritores y personalidades del mundo de la cultura. 

Después de un mes y medio ingresado en la UCI de el Hospital Madrid, a causa de una fuerte neumonía que entró en complicaciones con otras enfermedades. Resistió múltiples embates que superó, aunque hace dos días quedo en estado de coma profundo, y hoy sobre las 15.00 horas nos ha dejado. 

Nos abandona con el dulce recuerdo de ser una persona muy amigo de sus amigos, entregado, generoso y un GRAN HOMBRE. 

El primer reconocimiento le llegó con una antología de poesía joven de la mano de Vicente Molina Foix, en 1981.
Su carrera también ha dejado libros de relatos, Africa entera tocando el tam tam (1981) y Descuentos (1986); de poesía: Los Palcos (1988), La condición y el tiempo (1992) y La posesión del miedo (1996); novelas: Bochorno (1991) y El extraño caso de Gaspar Ganijosa (2001); y ensayos: La orgía de los cultos (1998), De la acera de enfrente (1994), Hablar desde el trapecio (1995) y Los amores periféricos (1997).

También escribió obras de teatro como Última toma (1985) y La pasión de madame Artú.

Quien escribe esta necrológica siempre lo recordará con su voz, especial, distinta y característica, cuando la llamaba: “Carlita, Carlita…¿Qué tal estas? 

Leopoldo, te queremos, no te olvidaremos, y siempre habrá un gran hueco en nuestros corazones para ti. A partir de ahora tendremos que aprender a vivir sin ti, tarea nada fácil. 

Carla Antonelli 

ADIÓS A UN AUTOR MULTIFACETICO / Escritores, periodistas y gente del mundo de la Cultura unieron su dolor por la desaparición del poeta / Será incinerado hoy en el crematorio del cementerio madrileño de La Almudena  

Muere Leopoldo Alas, escritor comprometido y entusiasta  

El autor de 'Bochorno' falleció ayer a los 45 años en una clínica de Madrid tras una infección pulmonar  

Diario El Mundo-. J. M. PLAZA-. MADRID. «Con la primera lágrima creía/ que iba a brotar la inspiración que anhelo;/ mas la primera lágrima corría/ sola, en silencio, hasta mojar el suelo...».  

Este poema -La Torre- lo escribió Leopoldo Alas hace seis años. Ayer estos versos se enredaban en el aire del Tanatorio de la M-30 de Madrid, donde reposaba el cadáver del poeta, escritor, periodista y activista gay, que falleció a los 45 años de una infección pulmonar, tras mes y medio internado en la clínica de Madrid. Sus restos mortales serán incinerados hoy, a las 17.00 horas, en el crematorio del cementerio madrileño de La Almudena. 

(Fotografía derecha con su amigo personal José Infante)

Muchos fueron los amigos que dejó; la mayoría no pudo pasar ayer a darle el último adiós, dada la fecha (1 de agosto); pero los que estaban en la ciudad se acercaron para acompañar a la familia. 

Todos ellos destacaron, como el rasgo fundamental de Leopoldo, su alegría y su bondad. 

El poeta José Infante comentó que estuvo con él tres días antes de que le internaran, pues ambos preparaban un nuevo libro, tras su anterior obra en común, ¿Entiendes de cocina? Lo que comen los gays. 

«Fui a verle al hospital los últimos días, pero ya no se podía hablar con él; estaba sedado. Ha sido todo muy inesperado y muy triste», señaló Infante, que definió a Leopoldo Alas como un gran personaje de la cultura madrileña y uno de los mejores poetas de su generación. 

(Fotografía derecha con su intima amiga Ruth Toledano )

Precisamente se dio a conocer como autor de poemas a los 19 años, cuando Vicente Molina Foix le incluyó en una antología de poesía joven, género que nunca abandonaría, aunque también cultivó el ensayo y la novela. Ya a esa edad publicó un libro de relatos titulado Africa entera tocando el tam tam, aunque tardaría 10 años amor en abordar la novela, con Bochorno. 

Luis Antonio de Villena, que llegó casi al mismo tiempo que el escritor Eduardo Mendicutti, también le incluyó en su antología Postnovísimos. Además de un hombre de la cultura, Leopoldo Alas fue un destacado defensor de los derechos homosexuales y de su presencia pública. 

Por otra parte, Boti García Rodrigo, responsable de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays, confesó que «será difícil concebir el universo homosexual sin Leopoldo», y lo definió como un hombre «reivindicativo con una sensibilidad extrema, un luchador con aureola de poeta». 

Y era tal el agradecimiento del colectivo gay («siempre estará entre nosotros», repetían) que los primeros en llegar al tanatorio fueron los representantes de sus diversas asociaciones, que se unieron al dolor de la familia. 

Allí estuvieron Alfonso Llopart, director de Shangai Express; Miguel Angel López, director de la revista Zero, y la activista transexual Carla Antonelli, quien señaló que Leopoldo Alas «era buena gente; tenía muchos amigos y todos le querían. Incluso, cuando discutía, lo hacía desde la sonrisa». 

(Fotografía derecha con su amigo el Director de Zero Miguel Ángel López)

El escritor y presentador Boris Izaguirre y la cantante Rubi, que llegaron avanzada la tarde, recalcaron también esta faceta de Alas. «Era un tipo entrañable que valoraba y defendía sin tregua a los amigos», dijo Rubi, quien añadió que Alas le presentó su último disco el pasado mes de abril y escribió letras para canciones suyas que quiere grabar en su próximo trabajo, además de unas traducciones de temas de Françoise Hardy. 

La diseñadora Paola Dominguín recordó que trabajaron juntos en una productora televisiva, pero que eran, sobre todo, amigos. «Para mí era como el hermano pequeño que no tuve, como un piolín, un hombre entrañable y con una gran sabiduría que te sabía trasmitir compliciad y entusiasmo».  

(Fotografía derecha con su amigo el Director de Shangay Alfonso Llopart)

El showman Pedro Ruiz, que llegó temprano al tanatorio, destacó de Leopoldo Alas su inteligencia, su bagaje cultural y su sensibilidad. Y tal vez por ello le recordaba a Terenci Moix. «Siempre ha tenido una actitud respetuosa y cariñosa hacia mi persona, incluso cuando no era tan fácil llevarse bien conmigo». 

Y así, entre palabras de elogio (sinceras) y rostros entristecidos, fulminados por la realidad de una muerte inesperada a los 45 años, fueron llegando y yéndose algunos de los muchos amigos de Leopoldo Alas. No hubo lágrimas en el suelo, pero sí en el corazón y en sus ojos. 

Y de todas las miradas resplandecía por sí sola (triste, serena y profunda) la de su hermana Estela, con quien tenía una gran complicidad. 

Fotografía izquierda, tomada por el, de sus dos amigos Mendicutti y Villena

Adiós, muchacho / EDUARDO MENDICUTTI 

Ha muerto Leopoldo Alas. Tan joven, tan bullicioso, tan listo, con tanta vida como tenía por delante y con tanto todavía por escribir, por contar, por defender, por pelear. Y por reír. No es justo. No es fácil, no es posible despedirse de alguien como él.

Qué horrible suena: «Adiós, Leopoldo». En todo caso, un adiós como el del maestro encarnado por Gaspard Manesse en Au revoir les enfants, la película de Louis Malle, cuando se despide de sus jovencísimos alumnos en el momento de ser detenido por la Gestapo, y camino ya de un campo de concentración y de la muerte; un adiós como aquél, ya digo, pero en sentido contrario. Quienes nunca fuimos tan jóvenes como Leopoldo, durante tanto tiempo, tenemos de pronto que despedirnos de él. Pero es un adiós imposible: el recuerdo de Leopoldo quedará tan incrustado en nuestra memoria como el recuerdo de aquel profesor en la memoria, tan viva, de aquel chico, en la película de Malle. 

Tenía sólo 45 años y seguía conservando algo de adolescente revoltoso y lleno de curiosidad, con un instinto y una habilidad increíbles para lo más nuevo, con esa ironía destrozona de los chicos espabilados y nada dados a las componendas, con esa pasión impulsiva que le hacía entusiasmarse con cuanto suponía para él un descubrimiento feliz, e indignarse con todo lo que le parecía injusto, falso, equivocado y, sobre todo, hipócrita. 

Los lectores de EL MUNDO han tenido muchas oportunidades de comprobar la brillante contundencia con que era capaz de despacharse contra todo bicho viviente, si consideraba que debía hacerlo para defender lo que para él era justo y decente. Incluso sus mejores amigos, o gente a la que admiraba, recibieron en ocasiones sus encendidos manotazos dialécticos o escritos. A mí mismo me tocó alguna vez aguantar el chaparrón. Pero igual de impulsivo era para soltar mandobles que para pedir disculpas, perdonar, hacer las paces, bromear sobre los encontronazos, olvidar. 

Tres cosas fueron siempre prioritarias para Leopoldo: la amistad, la defensa de la causa gay y su dedicación literaria. 

Escribió poemas gozosos y poemas muy dolientes; novelas rebosantes de agilidad e imaginación; artículos inquietos y afilados; ensayos perspicaces y divertidos. 

Peleó por los derechos de los homosexuales como el que más. En esto fue siempre franco, implacable, cálido, atrevido, ejemplar. Todos los gays estamos en deuda con él. 

Y en la amistad era único. Nunca he conocido a nadie con tantos amigos tan variopintos como él tenía, y cuya amistad alimentaba y jaleaba tanto. Ahora, sus amigos lo tenemos difícil para decirle adiós. Casi preferimos oírle decir a él, con esa cordialidad guasona, tan suya: «Adiós, muchachos...». Sabemos que él, allá donde esté, tampoco nos olvidará. 

Alado, plural, poeta sobre todo  

En su obra meditaba sobre la vida con un innegable cuño realista y un torrente de vitalidad

LUIS ANTONIO DE VILLENA 

El joven Leopoldo Alas -sí, como Clarín, de quien era pariente lejano- era un ser encantador, divertido y con un desmesurado amor por la libertad. Nació en Arnedo (La Rioja) en 1962, pero desde muy pequeño vivió en Madrid. Estudió Filología Italiana, aunque desde el inicio quiso ser escritor, para lo que tenía amplias dotes, siendo además muy plural en sus intereses, aunque él se sentía, ante todo, poeta.

En los primeros 80 -al hilo de la tan cacareada Movida, que Leopoldo gozó plenamente- un grupo de amigos escritores, entre los que aparte de mí estaban Fernando Savater y Vicente Molina Foix, procuramos apadrinar a Leopoldo, que no necesitaba padrinos porque era un torrente de vitalidad y acción. No exagero si afirmo que durante los 80 fue una de las más claras y poliédricas promesas de nuestras letras. Ya en 1981 había publicado un divertido librito de relatos, Africa entera tocando el tam tam, que tanto decía de su tono vital de joven gay que no ocultaba. En 1986 publicó otro libro de relatos, Descuentos, a la par que aparecía como el poeta más joven en mi antología Potsnovísimos, que quiso trazar un plano de la entonces última poesía española. Por fin en 1988 apareció su primer poemario: Los palcos. 

Leopoldo era todo libertad y esperanza de un mundo distinto, pero sabía divertirse y ser feliz. De 1989 es su primer libro de ensayo (no poco lúdico) La orgía de los cultos, donde se metía cariñosamente con sus amigos. En 1992 adquiere su voz definitiva, que es un meditar sobre la vida y las cosas con innegable cuño realista, con la publicación de su segundo poemario, La condición y el tiempo. Recuerdo una broma suya de entonces (o no tan broma): la condición sólo podía ser la homosexualidad, que, junto a la literatura, fueron ejes fundamentales en su vida. 

Desde los primeros 90, Leopoldo se fue lentamente desengañando del mundillo de la literatura, porque veía trampas y cabildeos que no le gustaban. Quizá era aún inocente. Lo cierto es que se fue automarginando, frecuentando no a triunfadores sino sobre todo a fracasados. Los perdedores eran otra de sus causas dilectas. No obstante, en esa época había publicado ya su primera novela, Bochorno (1991), y había estrenado dos obras de teatro: la radiofónica Ultima toma de 1985 y La pasión de Madame Artú (1992), que se representó en la desaparecida sala Olimpia. También escribió dos libretos de ópera, Sin demonio no hay fortuna en 1987 y la radiofónica Estamos en el aire, de 1991. ¿Quién hablaría de fracaso ante esta pluralísima actividad? Leopoldo era brillante y vario aunque se movía aún en el terreno de la promesa predecible. 

Si un cierto desengaño le fue apartando del mundo de la literatura, haciendo que sus últimos libros tuvieran menos eco del merecido, tal apartamiento le llevó al ámbito de la lucha por los derechos y la igualdad de gays y lesbianas, que ha sido la última y tenaz batalla de su vida, a partir de un libro de ensayo, nuevamente lúdico y cáustico: De la acera de enfrente (1994). Vendrían después una recopilación de artículos literarios, Hablar desde el trapecio (1995), que intensificó sus enemistades con algún medio poético, Los amores periféricos (1997) y más tarde su acaso mejor libro ensayístico en ese terreno: Ojo de loca no se equivoca, de 2002. Para entonces ya era Leopoldo (desde diversas y ocasionales tribunas, incluyendo su columna en EL MUNDO) uno de los grandes activistas gays del país. A la par seguía su producción novelesca y lírica, cada vez peor atendida por los medios, en parte porque a veces salía en editoriales minoritarias. Pero sin duda lo mejor, lo más importante de su obra, está en estos últimos libros. Publicó dos novelas más, El extraño caso de Gaspar Ganijosa en 2001 y A través de un espejo oscuro en 2005. En poesía (aquí está su cima) salieron La posesión del miedo (1996), El triunfo del vacío (2004) y Concierto del desorden (2007), su último libro. 

Desengañado, quizá más amargo, pero siempre dispuesto a divertirse y a luchar por la libertad genuina (que nunca dejó de sentir amenazada, por ejemplo por la Iglesia) Leopoldo fue un ameno articulista, un gran combatiente a favor de todas las minorías, y un ciudadano rebelde pero ejemplar en esa rebeldía. Desde septiembre de 2004 llevó en Radio 5 (de RNE) el primer programa radiofónico dedicado a los problemas y al mundo de gays y lesbianas. Pedro Almodóvar lo abrió y muchísima gente ha pasado por ese espacio semanal que se emitía en las madrugadas de los sábados. Entiendas o no entiendas, su título, ha sido la última obra crítica y viva de Leopoldo, que tenía el proyecto de hacer un libro con el material grabado. 

Desde mediados de junio, Leopoldo estuvo en la UCI de un hospital madrileño, aquejado de una enfermedad pulmonar que ha terminado prematuramente con su vida. Para quienes le quisimos, es una pérdida terrible. Su irremediable ausencia vendrá, tenaz, enseguida. 

Leopoldo Alas, poeta, nació en Arnedo (La Rioja) el 4 de septiembre de 1962 y falleció el 1 de agosto de 2008 en Madrid. 

Muere el escritor Leopoldo Alas

Ha fallecido en un hospital de Madrid a los 45 años, a causa de una neumonía

Diario El País-. Una implacable neumonía se ha llevado, esta tarde sobre las tres, a Leopoldo Alas, con apenas 45 años. Su voz, desde las ondas de RNE, en Radio 5, se siguió escuchando en su programa de los sábados por la noche Entiendas o no entiendas, hasta hace apenas dos semanas, a pesar de que llevaba ingresado desde el 9 de junio. Aquel día, como recuerda su amiga Ruth Toledano, colaboradora de EL PAÍS, ingresó en Urgencias, pensando que se trataba de una leve complicación respiratoria. Durante el tiempo que ha luchado contra la enfermedad, se han emitido programas que había dejado grabados. Salvo el del último sábado, cuando varios amigos y colaboradores se reunieron para despedir la temporada de emisiones antes de las vacaciones de verano, y, ya ellos lo temían, posiblemente a Leopoldo Alas, ya muy debilitado.

Leopoldo heredó su nombre de su tío abuelo, Clarín, autor de La Regenta. En la sangre llevaba la inquietud por las letras, y ya desde muy joven, en los agitados años ochenta madrileños, comenzó a publicar libros de poemas y cuentos. Ha dejado títulos como Africa entera tocando el tam tam, Descuentos, La condición y el tiempo, La posesión del miedo, Concierto del desorden, El extraño caso de Gaspar Ganijosa, La orgía de los cultos, Hablar desde el trapecio u Ojo de loca no se equivoca.

Colaborador y articulista en diferentes medios, también dirigió entre 1987 y 1992 la revista de poesía Signos, informa Efe. Entre sus obras de teatro se encuentran Ultima toma o La pasión de madame Artú, además de libretos de ópera como Sin demonio no hay fortuna y Estamos en el aire.

Defensor de los derechos de lesbianas y gays

Fue además "un gran defensor de los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, tarea en la que se ganó un merecido lugar de honor en los avances de los derechos que hemos visto hechos realidad en España", como recuerda su amiga Carla Antonelli desde Prensa Digital Transexual, a través de un correo electrónico. "Nos abandona con el dulce recuerdo de ser una persona muy amigo de sus amigos, entregado, generoso y un GRAN HOMBRE", continúa Carla Antonelli: "A partir de ahora tendremos que aprender a vivir sin ti, tarea nada fácil".

Hoy viernes a partir de las 18.00 horas se le puede acompañar en el Tanatorio de la M-30, en la Sala Nº11. El sepelio será mañana sábado a las 17.00 horas en el Cementerio de la Almudena.

Familiares, amigos y compañeros despiden al escritor Leopoldo Alas

Familiares, amigos y compañeros han despedido hoy en la capilla ardiente instalada en el madrileño Tanatorio de la M-30 al escritor Leopoldo Alas, que ha muerto en Madrid a los 46 años tras una larga enfermedad.


EFE-. Entre los asistentes, se encontraban los escritores Luis Antonio de Villena y José Infante, el artista y presentador de televisión Pedro Ruiz y la diseñadora Paola Dominguín.

También han estado presentes la activista transexual Carla Antonelli, los directores de las revistas Shangay, Alfonso Llopart, y Zero, Miguel Angel López, así como representantes del Colectivo y de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

El poeta madrileño Luis Antonio de Villena ha señalado que, 'sobre todo, Leopoldo Alas era un poeta, aunque, ahora, al final, se le haya conocido como un activista a favor de los derechos de gays y lesbianas'.

Villena ha subrayado que 'lo mejor de su obra es la poesía, aunque eso había pasado muy desapercibido en los últimos tiempos, por lo que probablemente habrá que releer esos libros'.

Ha asegurado que 'ha sido un chico muy divertido, muy vivaz, con un enorme sentido de la libertad, que quería ser libre para todo, muy rebelde, con una rebeldía muy lúcida'.

(Fotografía derecha con su amiga Vampi)

Ha confesado que era 'muy amigo' de Leopoldo Alas a quien conoció 'muy jovencito' cuando fue a dar una lectura a la Universidad Autónoma, donde él estudiaba, se acercó a que le firmara un libro, le dijo que también escribía poesía y, a partir de ahí, desde octubre de 1981, ha tenido mucha amistad y ha seguido su carrera.

Por su parte, el artista Pedro Ruiz ha recordado con 'mucho cariño' sus encuentros con Leopoldo Alas, de quien ha elogiado su bondad y su personalidad, 'con un gran bagaje cultural'.

Ha alabado su inteligencia, sus obras, su trabajo y su talento, al tiempo que ha puesto de relieve que 'nunca le ha oído hablar mal de nadie, ni con despecho, ni con dolor, ni con maldad, algo que en este tiempo se valora'.

Paola Dominguín ha recordado su amistad durante casi treinta años con Leopoldo Alas, a quien ha considerado como su 'hermano pequeño, un hombre entrañable, sincero, divertido y con una gran sabiduría'.

El escritor José Infante también ha evocado su amistad de treinta años con Leopoldo Alas, 'uno de los poetas más importantes de su generación', con quien publicó el libro '¿Entiendes de cocina?. Lo que comen los gays'.

Carla Antonelli ha indicado que Leopoldo Alas era 'una gran persona', que defendía sus ideas 'desde la sonrisa y la bondad' y que, además de escritor, novelista y poeta, ha sido 'un gran defensor visible de los derechos de los homosexuales y transexuales'.

Boti García Rodrigo, de la FELGTB, ha señalado que Leopoldo Alas era 'un alma especial, un poeta y un hombre cercano', que siempre ha compartido la lucha por los derechos de los homosexuales, por lo que, a su juicio, 'este país ha perdido mucho' con su muerte.

La FELGTB lamenta profundamente la pérdida de Leopoldo Alas, compañero y amigo.

La perdida del escritor Leopoldo Alas deja a la comunidad LGTB y al mundo literario sumidos en un vacío imposible de llenar.


FELGTB-. Desde la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales queremos rendir un sentido homenaje a este hombre que fue siempre un referente de libertad tanto desde su escritura como desde su propia vida. Leopoldo Alas fue de las primeras figuras públicas en nuestro país que vivieron su homosexualidad sin ningún tipo de disimulo, aportando una gran visibilidad tanto a través de sus artículos periodísticos como de su literatura.

Esta literatura, repartida en numerosos géneros que abarcaban desde la poesía a la novela pasando por el texto dramático, el periodismo o los libros de cocina, nos hizo reír y nos emocionó a partes iguales. Exploró las relaciones homoeróticas sin miedos ni tapujos, con inconfundible sentido del humor, y descubrió con orgullo el placer del sexo gay en unos años 80 que no siempre eran propicios para una expresión tan libre.

Leopoldo siempre fue, igualmente, un referente intelectual y un gran defensor de los derechos de las personas LGTB, prestándose a intervenir en cualquier debate o coloquio en el que se reclamara su presencia. Su verbo ágil y nada acomodaticio se expresaba con sentido crítico ante cualquier auditorio y si algo no se le puede reprochar es que la corrección política le amordazara ni uno solo de sus pensamientos.

Entre estos foros donde compartió su sabiduría y experiencia, queremos recordar muy especialmente una de sus últimas intervenciones públicas: su participación en el curso extraordinario que este mismo año organizó el colectivo Iguales en la Universidad de Salamanca. Desde aquí queremos agradecer a Leopoldo Alas la colaboración que siempre dispensó tanto a la FELGTB como a los colectivos que la integran.

También queremos recordar sus relatos publicados en la revista Mensual, sus artículos del diario El Mundo, sus poemas, sus novelas, su libro de cocina y, ¿cómo no?, su valiosísimo programa “Entiendas o no entiendas”, que desde las ondas de Radio Nacional ha estado compartiendo en los últimos años con todo el mundo la alegría y riqueza de la diversidad sexual.

Pero sobre todo queremos recordar su sonrisa, su simpatía, su energía vital y su amistad. Y queremos compartirlas con todas las personas que lo conocieron y que hoy sienten el mismo vacío que nosotros/as.

LAS ALAS DE LEOPOLDO

Escribir, algo que algunas personas necesitamos casi como oxígeno, por todo lo que conlleva de exorcismo personal, en determinadas circunstancias se torna un hecho doloroso, insoportable. Resulta paradójico e inquietante.


Por Diossa-. Esta es mi situación actual. Algo me impulsa a gritar lo que siento, a soltarlo con furia a los cuatro vientos... pero a la vez el mensaje me golpea las sienes, me traspasa el cerebro: mi amigo ha muerto.

Por eso prefiero pensar que Leopoldo ha hecho uso de sus “Alas” y ha decidido dar un garbeo por el cielo. Ahora podrá cenar con Marilyn, charlar con Capote y dar un paseo a Dimas, mi perro.

Lo sé, él estará protegiéndonos. El que fuera tan buen amigo de todos, tan divertido, tan tierno, ahora tendrá si cabe más trabajo, y desde allá donde esté seguirá ofreciéndonos energía y consejo.

No ha desaparecido; se ha dividido en mil pequeños pedazos, que han ido a parar a otros tantos corazones, los nuestros. Ya formaba parte de nosotros, pero ahora convierto en talismán su recuerdo.

Aunque me embarga la pena, la rabia, cierto desconcierto, me niego a derrumbarme, él no hubiera estado de acuerdo. Elijo, sin opciones, recordar su voz, su sonrisa, su paseo por este mundo hoy un poquito más yermo.

Gracias, Leopoldo, por todo cuanto me diste. Gracias por haberte conocido, por hacerme sentir orgullosa de que un ser como tú haya sido mi amigo. No sé cómo lo hacías, pero intentaré emularte, procuraré ser mejor persona.

Planea por nuestras vidas, agita tus alas de poeta inquieto. Revolotea como una mariposa y cruza el cielo veloz, como un poderoso halcón, elegante y pequeño. Desde el suelo te miramos, ahora somos tus viudos y huérfanos.

Querido Leopoldo, tienes que estar contento. Nos dejas tu obra, nos dejas mil recuerdos. Nos dejas un buen sabor de boca. Sí, nos dejas hechos polvo, porque se necesitan ángeles como tu... pero en la tierra, no en el cielo.

Simplemente se me ocurre decirte que te siento, y que te quiero.

(Fotografía derecha con Adolfo Coria)

“PUEDO DESCANSAR DE LOS SENTIMIENTOS Y DEL DESEO” 

Por Adolfo Coria 

Es muy fácil ahondar en las biografías de cualquiera, incluso desperdiciar horas analizando los caminos que desembocan en un obituario. Pero no es tan sencillo cuando se trata de mi gran amigo y mentor periodístico en los últimos años, Leopoldo Alas. Se consideraba poeta ante todo (su último poemario fue “Concierto del desorden”, de 2007). Esa sensibilidad post romántica con la que había nacido hace 46 años en un pueblecito riojano llamado Arnedo siempre ha tenido sus consecuencias, y más en estos tiempos. Esos rasgos caracteriales reciben golpes diarios a diestro y siniestro. Porque Alas portaba la frágil ternura de los heridos, los rebeldes y los inconformistas. Era un duende de la suerte en un mundo demasiado bestia para él. Tenía un alma becqueriana. Le conocí hace más de una década, y un día le confesé que todavía no me había leído ningún libro suyo. El me contestó, siempre tan humilde: “Pues mejor, así lo tienes todo por leer”. Y son varias obras repartidas en todos los géneros: Cuento (“África entera tocando el tam tam”), Poesía (“El triunfo del vacío”), Novela (“Bochorno”), Ensayo (“Ojo de loca no se equivoca”), Teatro (“La pasión de Madame Artú”). Ha colaborado en diferentes revistas y medios, y desde 2004 presentaba un programa en Radio Nacional de España, “Entiendas o no entiendas”. No puedo quitarme de la cabeza la imagen de hace pocos meses, cuando me invitó a su espacio con motivo de la entrevista que le hizo a mi otra gran amiga, la actriz Carla Antonelli. Nos hicimos fotos los tres a la salida que se han quedado en una cámara digital que llevaba a todas partes para dejar plasmadas las aventuras que todos y todas hemos tenido con él.

Podría escribir durante horas sobre infinitas anécdotas que he pasado con Leopoldo: sus ánimos para que no dejase de escribir, para que tirase por la radio si eso es lo que me gustaba, (“dejate ya de merodear esas productoras de televisión”, me decía con esa voz característica que lo hacía único y especial); lo bien que lo pasábamos en muchas reuniones con Carla Antonelli, Ruth Toledano… esos momentos nocturnos en los que le acompañaba a su casa en la calle Leganitos de Madrid, totalmente borrachos y dejando un reguero de gente mirándonos ante nuestras carcajadas. Sabía cómo ser feliz a pesar de las adversidades vitales. Pero en realidad, su epílogo lo escribió el mismo el pasado mes de febrero. Antes de publicarlo en uno de sus blogs, me envió este poema descarnado, brutal... En él se refleja el estado anímico en el que se encontraba Leopoldo Alas. Su sensibilidad hervía violentamente y la esperanza preparaba un viaje sin retorno, y él se subió al tren. Se hizo necesario pasar a ese otro plano y huir de la locura en la que estamos inmersos. Siempre le llevaré en buena parte de mis convicciones, en mi forma de afrontar las cosas y, sobre todo, en mi corazón.  

APOCALIPSIS 

Sociedad de náufragos que exhiben sus naufragios.
Enjambres de pequeños egos
o máquinas de reclamar afecto.
Con una sed obscena de protagonismo
el hombre masa proclama
a la desesperada su individualismo.

Demasiados mensajes
como para leer ni tan sólo uno de ellos.
No existe el receptor de tantos emisores.
Al menos las plegarias se las hacían a un Dios.
Pero no hay público para tanto artista
ni penitencia posible para tantas confesiones. 

¡Si nos dejaran descansar a los unos de los otros!
Cuánta paz encuentro en recogerme y en aislarme
de esa red de intromisiones constantes: por la calle,
en las pantallas, al teléfono.
Bajo a buscar provisiones y enseguida vuelvo a casa.


Fuera hay demasiadas vanidades,
un exceso de sujetos sin objeto.
Dentro puedo no hacer, no pensar,
no preguntar ni responder,
ni mostrarme ni ocultarme.


Entre estas paredes, que son más de cuatro,
puedo no explicarme nada ni explicárselo a nadie.
Puedo descansar de los sentimientos y del deseo. 

Me agotan las agonías
de tantas personas insustanciales
y me rompe la dolorosa manía
que tienen nuestros mejores amigos
de morir de uno en uno.

Ahora sabemos que nadie vendrá a rescatarnos. 

Leopoldo Alas (inédito)
12 de febrero de 2008 

Fotografía izquierda tomada por Leopoldo en la noche de las ultimas elecciones generales ( Adiós amigo )

"Leopoldo Alas el 8 de febrero del año 2003, hablaba así de este Diario Digital Transexual":

< Informando contra la desinformación

Diario El Mundo-. Sube. Se llama Carla Antonelli, es transexual y, a través de su diario en Internet, que recibo puntualmente en mi correo electrónico y que les recomiendo (www.carlaantonelli.com), pasa revista a la actualidad recogiendo de toda la prensa noticias de interés, en particular las relacionadas con gays, lesbianas y transexuales. Nada escapa a su atenta mirada, ninguna declaración homófoba, agresión o discriminación a los homosexuales (como su exclusión para donar sangre por parte del Gómez Ulla, denunciada aquí por Carmen Rigalt y ya rectificada). Carla defiende la libertad informando contra la desinformación. >

Leopoldo Alas / POR LAURA CAMPMANY

ABC-. Eres absurda, muerte. Entiendas o no entiendas. Tonta como una mueca desabrida, como una serie tonta de verano, como un suelo rugoso por el que no corrieran las canicas, como un hechizo torpe y nunca pronunciado, como un hotel sin puertas, como el polvo y el humo con los que tanto tratas, como un cajón volcado, como un beso de arena, como la línea recta de un encefalograma. Eres impertinente como una barca rota, y siempre llegas pronto donde no se te espera. Farsante, terrorista, parásito, fantasma. Basura, hiena inmunda, vieja idiota.

Te has comido al Leopoldo pequeñito y delgado que saltaba, en los bancos de nuestra «vecchia scuola», de lo extraño a lo cierto, como una greguería, como un niño inspirado y generoso, o ya como un poeta, o como un saltimbanqui. Como un duende risueño y malicioso que anhelara vivir en los tejados, lo mismo que Massiel, su gata libertina. Tenía una lavadora de colores, y en la frente, un flequillo de burbujas. Leopoldo era un muchacho casi rubio por dentro. Hablaba de la vida en verso, voz y prosa. No sé cómo la muerte, esa bruja ignorante, ha podido escribirle este «descuento».

Bajo un rayo esquinado que me araña las venas, que me trae mil recuerdos de torres espumosas, y la nieve escarlata de El Gijón en invierno, y un sabor a limón imaginario, e ingenuas maldiciones en noches inmortales, y alfombras muy mullidas, y techos cristalinos, y nuestra condición, y nuestro tiempo, y sexos delirantes, vivos, desobedientes, y un mundo hecho de alfiles y alas de mariposa, y risas, y ocurrencias, y tanta luz en vano, juro solemnemente que no sé lo que digo, y estoy desesperada, malherida, furiosa. Acaba de morírseme un amigo. Acaba de morírseme un hermano

El presidente de La Rioja envía un telegrama de pésame a la familia del escritor

El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha enviado un telegrama de pésame a la familia del escritor Leopoldo Alas Míguenz (Arnedo, La Rioja 1962), fallecido hoy en Madrid a los 46 años a causa de una larga enfermedad.

En su telegrama, el jefe del Ejecutivo recuerda la vinculación del escritor con Arnedo, su pueblo natal, donde el 23 de marzo de 2003 le entregó el galardón "Virrey del Ajo Asado" en reconocimiento a su estrecha vinculación y colaboración con la ciudad del calzado.

Blog personal de archivos de fotos de Leopoldo Alas: http://www.flickr.com/photos/leopoldoalas/

Zerolo transmite las condolencias del PSOE por la muerte de Leopoldo Alas

Desde México, el secretario Federal de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG, Pedro Zerolo, ha querido recordar al escritor “y amigo” Leopoldo Alas, fallecido en Madrid el pasado viernes, de quien destacó “su capacidad creativa y su compromiso con el avance de los derechos y la igualdad”, siendo “un referente de libertad” como “destacado defensor de los derechos de los homosexuales y de su presencia pública”.

Zerolo, que recordó con elogios que Leopoldo fue uno de los escritores que formó parte de la Plataforma de Apoyo a Zapatero, lamentó su prematura pérdida, y en nombre del PSOE, mostró sus condolencias a la familia por la muerte del poeta y periodista.

En México, Zerolo participa este sábado en la I Marcha Mundial contra el Estigma, la Discriminación y la Homofobia, y el domingo intervendrá como ponente invitado del Comité Organizador de la XVII Conferencia Mundial de Sida, que se celebra del 3 al 8 de agosto en el Distrito Federal.

LAMENTAMOS PROFUNDAMENTE EL FALLECIMIENTO DE LEOPOLDO ALAS, UNA GRAN PERSONA.

Fundación Triángulo lamenta profundamente la pérdida de Leopoldo Alas, un compañero y un buen amigo. En estos tristes momentos no nos queda otro consuelo que saber que alguien, tan comprometido como él, pudo disfrutar de la enorme alegría de ver como nuestro país alcanzaba la igualdad legal para gais, lesbianas y trans. Algo por lo que él lucho incansablemente, dando la cara cuando aún era muy difícil hacerlo.

Quienes hemos recorrido el camino junto a él no le vamos a olvidar y su obra escrita perdurará mucho más allá. Su ejemplo nos acompaña y no da fuerza.

Tras estas semanas de angustia, descansa en paz. Hasta siempre querido Leopoldo.

Miguel Ángel Sánchez Rodriguez, en nombre de todos y todas los que componemos Fundación Triángulo.

A la familia, amistades y conocidos de Leopoldo Alas.

Lamentamos hondamente el fallecimiento de una Persona al que el colectivo Iguales USAL tuvo la oportunidad de conocer, al haber sido ponente del pasado Curso Extraordinario en materia LGTB en la Universidad de Salamanca. Por lo que desde la estima personal que Leopoldo generó en nosotras y nosotros queremos solidarizarnos con sus seres queridos y reiterar nuestro reconocimiento y cariño, sabiendo que ya se encuentra en un lugar mejor.


Un caluroso y sentido saludo

                                    

                                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juntos en vida y en el ultimo adios

 

Es la foto, Leopoldo Alas y Carlos de Cires, juntos en vida, y desgraciadamente también juntos en el adiós. Tan solo siete días de diferencia entre el fallecimiento de ambos. Tomada en la presentación de un libro de su amigo José Infante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ha fallecido Carlos de Cires, periodista Zero, gran amigo y mejor ser humano

 

Carlos de Cires, era intrínsicamente un hombre bueno, si hay alguna manera de definir a este gran amigo, no puede ser otra que de este modo. Carlos, siempre tuvo especial predilección de atención hacia las personas transexuales, cariñoso, atento, y además un perfecto anfitrión, allí donde estuviese.

Redacción Web-. Quien escribe este pequeño comentario en su memoria, asocia de forma clara a Barcelona y a Carlos de Cires. Este pasado jueves cuando viajaba en AVE, para asistir a los Eurogames, recibí una llamada dándome la muy mala y triste noticia, nuestro Carlos nos dejaba, así de pronto; cuando ya no nos lo esperábamos, puesto que había tenido una lenta mejoría en la enfermedad que le llevo al hospital. Me quede noqueada y además desconcertada, que iba a hacer ahora cada vez que viajara a Barcelona, ya que siempre allí encontraba a un amigo, que también siempre tenia un momento para quedar y vernos.

Al final llegas a la conclusión de que Barcelona continuara en el mismo sitio, y que Carlos también estará para siempre en nuestros corazones. Me quedo con el recuerdo de la gala de inauguración de los Eurogames, el Palau Sant Jordi, lleno a reventar, mas de ocho mil personas, comienza el evento, y lo primero fue una palabras para la memoria de Carlos de Cires, y una foto enorme en una pantalla gigante, era de Cires, con una bola del mundo en sus manos, su foto preferida; el estadio se vino abajo arropando su recuerdo en un torrente de aplausos. 

Carlos, siempre estarás con nosotras y nosotros.

Carla Antonelli

Madrid, 24 de julio de 2008. Esta pasada noche, Carlos de Cires, amigo, compañero y Coordinador de nuestra revista Destino, ha fallecido en el Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid tras una serie de graves complicaciones pulmonares.   

Zero-. Carlos de Cires coordinaba la sección de viajes de la revista Zero así como del Especial Destino. Actualmente era el Responsable de Turismo y Alojamiento para los EuroGames de Barcelona 2008 y Asesor, entre otros organismos y asociaciones, del SITC (Salón internacional de Turismo e Catalunya). De Cires también estaba vinculado a las  iniciativas de turismo LGTB, colaboró con agencias de viajes y con diversos medios de comunicación especializados y generalistas en contenidos relacionados con el turismo LGTB y ofreció numerosas conferencias y charlas sobre este tema en escuelas, universidades, instituciones y foros.

Estamos seguros que todos aquellos que le conocieron sentirán tanto como nosotros el vacío que ha dejado.   

Todo el equipo de la Revista Zero 

La FELGTB quiere rendir homenaje a Carlos de Cires el día de su fallecimiento 

Profesional, activista, amigo y compañero, la pérdida de Carlos de Cires deja un vacío en la comunidad LGTB y en la Federación Estatal 

La noche de este pasado miercoles tuvo lugar el fallecimiento de Carlos de Cires tras graves complicaciones pulmonares. Carlos era experto en turismo LGTB y estaba ligado a numerosas iniciativas de este campo, era colaborador de diversos medios de comunicación, coordinador de viajes de la revista Zero, y una persona muy querida en la comunidad LGTB.   

Desde la FELGTB, Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales contamos en todo momento con el apoyo decidido de Carlos en las reformas legislativas y en los necesarios avances sociales. Más allá de un gran profesional y un gran activista hemos perdido a un gran amigo y un colaborador único.  

Lamentamos profundamente su pérdida y queremos mostrar públicamente nuestro agradecimiento.  

GRACIAS, CARLOS. 

ASOCIACIÓN DE EXPRESOS SOCIALES

Carlos de Cires ha fallecido anoche tras sufrir unas graves complicaciones pulmonares. Nacido en Rosario (Argentina) en 1.959, deja tras de sí una huella marcada por el activismo, con un apoyo decidido a las reformas legislativas y en los necesarios avances sociales, participando en multitud de iniciativas. La más reciente fue el Pink Corner del que es cofundador, un espacio del Salón Internacional del Turismo de Cataluña que en Abril de este año reunió en Barcelona la mayor oferta turística y de ocio dirigida al colectivo LGTB y gay-friendly. Compaginaba sus labores como coordinador de viajes de la revista Zero con la dirección de la agencia de viajes Rainbow. Se da la circunstancia de que Carlos de Cires había sido nombrado responsable de Turismo y Alojamientos para los Eurogames de 2.008 que se celebran, precisamente, desde hoy hasta el próximo domingo. La FELGT ha emitido un comunicado en la que expresa de Carlos de Cires que "más allá de un gran profesional y un gran activista hemos perdido a un gran amigo y un colaborador único".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colectivos transexuales indignados por tratamiento de asesinato de mujer transexual Sevilla

 

El Diario Publico ha sido el único que ha rehecho la noticia y le ha dado un tratamiento digno y a la altura que se merece cualquier ser humano. Rosa murió de una puñalada en su propia casa. Esperamos que la policía investigue el caso con el debido respeto que un Estado de Derecho obliga,  y no como la ha tratado algún medio de comunicación.

Imagen izquierda de Rosa Pazos, exclusiva del Diario Digital Transexual

Rosa protagonizaba diariamente una protesta contra “la mafia policial” 

Rosa Pazos, de 47 años, activista por la libertad y los derechos de los transexuales, fue encontrada muerta en su domicilio de Sevilla el pasado 11 de julio. Los bomberos hallaron su cadáver en su vivienda del barrio de La Barzola. Trasladado el cuerpo al Anatómico Forense, los médicos descubrieron que Rosa, mujer transexual, había recibido una puñalada en el tórax.  

Publico-. Rosa protagonizaba diariamente una protesta contra “la mafia policial”, por la que se sentía perseguida. Su obsesión probablemente se derivaba de la esquizofrenia que padecía, por la que nunca pudo obtener ni el cambio de nombre ni la cirugía de reasignación de sexo. Rosa también sufría frecuentes agresiones físicas y psicológicas de carácter transfóbico, según varias personas de su entorno.

Legalmente, Rosa era Francisco Javier, pero nadie la llamaba así. José Luis Sánchez, psicólogo de la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA), la trataba desde hacía años.  Aunque rehusó revelar cualquier dato clínico, sí explicó que debido a los requisitos para obtener la reasignación y el cambio de nombre, nunca los pudo conseguir, algo que considera injusto. “Siempre tuvo claro que era una mujer. ¿Por qué una mujer transexual no puede tener problemas mentales?”, se pregunta Sánchez, en una reflexión compartida por Mar Cambrollé, presidenta de ATA.

Rosa murió en el piso que heredó de su madre, a la que cuidó hasta su muerte. Personas de su entorno señalan que su transexualidad la alejó de su familia e incluso fue la causa de que fuera despedida de la empresa de mantenimiento en la que trabajaba. Una amiga explicó que la última vez que la vio estaba “muy deteriorada”. Rosa era anarquista y colaboró durante años con la CNT como activista por los derechos de los transexuales.   

Comunicado de ATA; Asociación de Transexuales de Andalucía; Silvya Rivera

<LA TRANSFOBIA NO TIENE LIMITES> 

Una compañera nuestra, sevillana, Rosa. P.T. , ha sido noticia por aparecer en su domicilio del barrio sevillano de la Barzola muerta. 

Según informe del Instituto Anatómico Forense, dice que murió de una puñalada en el torax, por lo que el Juzgado de Sevilla ha abierto diligencias  de este homicidio. 

A Rosa la conocíamos, era una mujer que sufría de una esquizofrenia, motivo por el cual no querían reasignarla, como si una mujer trans no pudiese ser esquizofrénica (igual que hay esquizofrénicas entre las mujeres no trans). 

La transfobia no tiene límites, hasta para tratar de éste hecho criminal, aprovechan algunos medios sin escrúpulos y haciendo uso de una voracidad carroñera la oportunidad para ridiculizar y vejar a una persona por su identidad de género, haciendo afirmaciones tales “ como que era un hombre vestido de mujer” y relatando el comportamiento de la víctima cual si se tratara de una comedia, sin tener en cuenta que se trataba de una enferma.  

ROSA era una MUJER, con independencia de su salud mental.  

Mar Cambrollé, presidenta de ATA (Asociación de Transexuales de Andalucía) 

<Descansa en paz, Rosa, amiga mía.> Por Kim Pérez; Presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, Identidad de Genero 

Voy a decir lo que sé de ti. 

Sé que una vez me llamaste, y que viniste a Granada, y que nos paseamos juntas por el centro, dos buenas talludas, igual de altas tú y yo, con esa valentía que dice sin palabras: "Soy trans, ¿y qué?" 

También sé que en 1997 enviaste un escrito al Defensor del Pueblo de Andalucía, José Chamizo, en paralelo con otro mío, pidiendo justicia para las y los transexuales. José Chamizo tuvo la deferencia de leerlos con atención, y de preparar como respuesta un largo informe, ejemplar, dirigido al Gobierno de Andalucía. 

Ése fue el primer resultado de la lucha transexual en toda España; de él dependió el siguiente paso, la aprobación de una Resolución No de Ley por el Parlamento de Andalucía el 11 de febrero de 1999. Por primera vez, un cuerpo legislativo del Estado Español se pronunciaba a  favor de las y los transexuales. Y tu nombre está unido a esta historia. Es posible que sólo José Chamizo, su Adjunto, Diego de los Santos, y yo lo supiéramos. Ahora ya, tristemente, con este motivo, lo sabemos todos. 

Ese 11 de febrero, tú hubieras debido estar, junto con Mercedes Camacho, María Banderas, Lola Izquierdo y yo en la Tribuna de Invitados del Parlamento de Andalucía, la primera vez que un cuerpo político español saludaba con respeto, con unanimidad de todos los grupos políticos, a un grupo de transexuales, las primeras en la historia que recibíamos ese honor en nombre de tantos miles de compañeras muertas humilladas a lo largo de generaciones y generaciones. No pudo ser que tú estuvieras, pero yo sé que debías haber estado. Esto lo sabíamos sólo yo y Mercedes Camacho 

Ahora, un decenio después, me entero por otra amiga, como debe ser, de que has muerto,  lo terriblemente que ha sido. Sé que eras una persona buena, lo que me hace sentir un especial horror ante esa persona que ha entrado en tu casa para matarte. 

¿Ha sido un crimen de odio? ¿Ha llegado el odio real hacia las transexuales en general y en particular hacia ti a esa demostración?  

Tu muerte es