Diario Digital de Información Transexual
 
       
 

En memoria de......

    En memoria de todos aquellos/as que ya no están aquí 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En precarias condiciones  fallece, Claudia Levicura, destacada activista transexual de Chile

 

Claudia Levicura, foto, murió a las 38 años en precarias condiciones socioeconómicas. Su aporte es indiscutible: contribuyó a la prevención del Sida, combatió la transfobia y organizó las primeras marchas de la diversidad sexual en Talca, llegando su trabajo a ser premiado por el gobierno y la UNESCO. 

La ex presidenta de Traves Talca y una de las fundadoras de la Federación Chilena de la Diversidad Sexual (Fedisech), Claudia Levicura Miranda, falleció el anterior sábado dejando un importante aporte para la generación de sociedades más justas. 

Levicura falleció a los 38 años en “precarias e inhumanas condiciones, viviendo sus últimas días postrada en una pequeña pieza del sector oriente de Talca”, en el sur de Chile, informaron sus cercanos. 

El vocero de la Red Multicultural por la Diversidad y la No Discriminación de la Región del Maule, Michael Díaz, relató que con “profundo pesar conocimos la muerte de tan destacada dirigente social, quien dedico su vida, a la prevención del sida en nuestra región, a las vez que nos sentimos profundamente dolidos por el olvido y total abandono de las personas que viven con Sida”. 

Olvido que justamente Levicura buscó erradicar de Talca organizando campañas de prevención del VIH/SIDA y orientando a personas transexuales afectadas por la exclusión. 

“Es vergonzoso ver estos casos de personas que han dedicado su vida a la promoción de una sociedad más igualitarias y que mueran en condiciones de total abandono que vulneran todo derecho humano” , apuntó Díaz en palabras que hoy fueron compartidas por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh). 

Por su parte la directora del Centro Social Quidell, Guacolda Saavedra,  destacó que “Claudia nos deja una gran enseñanza en el compromiso social adquirido frente al tema del Sida, con su testimonio de vida y su colaboración hacia la prevención de este virus hacia los y las jóvenes y las mujeres dueñas de casa” aseveró. 

Levicura organizó en Talca las primera marchas por los derechos humanos de las minorías sexuales y en actividades conjuntas con Móvil recolectó firmas ciudadanas de apoyo a la igualdad social y jurídica. 

Mientras era presidenta de Traves Talca, esta organización obtuvo el primer lugar regional en el concurso “Buenas prácticas para el respeto a la Diversidad y la no Discriminación 2007”, reconocimiento otorgado por la División de Organizaciones Sociales del Ministerio Secretaría General de Gobierno y por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, las Ciencias y la Cultura (UNESCO). 

TravesTalca fue premiada en esa ocasión por su permanente trabajo a favor de la sexualidad sana y libre de VIH/SIDA en jóvenes rurales. “Hemos recorrido 30 comunas y 17 liceos con nuestras intervenciones”, señaló esa vez Levicura con profundo orgullo.

C. A. 11-06-2009 Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fallece en Barcelona artista y mujer transexual pionera espectáculo trans “Maria de la O”

 

MARIA DE LA O / IN MEMORIAM / Por PIERROT 

Una artista que nos deja. Otra amiga que se va. Cruzó el umbral trans para vivir y realizar su sueño. Fue lo que quiso ser y se mantuvo impertérrita al paso de los años. 

Recorrió Europa, primero como folklórico y posteriormente como “Maria de la O” dejando su impronta de cantante excelente y temperamento santanderino (nació en Santander) y se recordará para la historia cuando se negó a “vestir de hombre” para entrar a trabajar en el mítico “Chez Nous” de Berlín,  según me contó el amigo Manel Dalgó, lo que consiguió poder hacer y a partir de entonces pudieron hacerlo todas aquellas que quisieron.  

En España se dio a conocer en los años 70 de la mítica sala “Gambrinus” de Barcelona compartiendo cabecera de cartel con su fiel competidora Dolly van Doll. (Hoy, Dolly, me dice de  María de la O < como artista siempre me gustó>).  En el “Gambrinus” dejó de llamarse artísticamente “Dolly, Miss España” para ser “María de la O” título de la canción que interpretó como ninguna y que abría sus actuaciones siendo uno de sus grandes éxitos. 

Hacia años que no actuaba, ella lo tenía claro: 

- Cuando un artista deja de sentirse feliz en un escenario es mejor dejarlo porque no es bueno para el público ni para ti misma. Cuando salgo al escenario tengo que salir a cantar, no a entretenerme. Así que cuando empecé a cantar por inercia, ya no me atraía, veía gente contratada solo por la cara, y yo me decía; <¿Y yo tengo que estar aquí, cantando como una loca y que toda la gente este pendiente a que saquen la polla ¿>, cuando una va a ver un espectáculo tiene que ver un espectáculo. Luego empezaron a trabajar por dos pesetas y yo esto no lo he hecho nunca; a mí me han tenido que pagar lo que he pedido; ¿te interesa o no te interesa?, ¿no te interesa? Me da igual porque para eso ya me he encargado de guardarlo, ¿comprendes? Yo empecé a los catorce años.  

La última vez que la entrevisté fue en 2007. En el Café Español del Paralelo, una avenida donde María vivió hasta hace dos meses que fue a Palencia  para recuperarse de una dolencia que ha terminado con su vida.  La entrevista en cuestión puedes verla en www.carlaantonelli.com “Memorias del espectáculo” Capitulo 6º. O en “Memorias Trans”.  

Hasta pronto, María de la O. te has ido como el humo que se eleva y se esfuma, como la plata, blanca y dura, como el mar; agua y espuma.   

MARIA DE LA O dibujada por PEPE GONZÁLEZ 

Pepe dibujo a las más grandes (bueno, alguna otra sin serlo también; ¡como voy a negar el esplendido dibujo que me hizo y que revaloriza la contraportada  mi LP. “La Estrella”), y tiene todo su estilo en el que realizó a María de la O.

Manel Domínguez  (ya le he suplicado su biografía) compartió momentos con ambos, hoy me narra uno de ellos que te transcribo sin autorización: 

“… he recordado una cosa que me contó Pepe González, con quién fui muchas veces al “Gambrinus”. Me dijo que la vez que hicieron al redada en el “Gambrinus” por lo de la droga, cuando se llevaron a todos los artistas a la comisaría, a las tantas de la madrugada y vestidas  con la ropa del escenario, María de la O dijo a gritos: <Olé, todo el pararelo “pa” mi coño! >. Única.”

C. A. 05-06-2009 Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fallece en Londres primera gran Drag Queen, Danny La Rue, a 81 años, admirada por Reina

 

Muere Danny La Rue, el artista inglés que popularizó el espectáculo de travestis 

Bob Hope dijo de él que era "la mujer más glamurosa del mundo". Danny la Rue fue uno de los artistas mejor pagados del Reino Unido en los años setenta. En 2002 fue condecorado con la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II (admiradora suya) y todo lo logró enfundado en lentejuelas representando sobre el escenario a iconos femeninos como Marlene Dietrich, Zsa Zsa Gabor o Margaret Thatcher. 

El legendario drag queen murió a los 81 años en su casa de Kent a causa del cáncer que sufría desde hacía años. Su verdadero nombre era Daniel Patrick Carroll. En 1964 abrió su propio club nocturno en Londres que no tardo en convertirse en un escaparate de caras conocidas. Judy Garland, Warren Beatty, Shirley Bassey, Noël Coward o Elizabeth Taylor eran habituales de sus espectáculos en los que, en sus 54 años de carrera, se transformó casi en otros tantos personajes femeninos. 

No le gustaba la etiqueta de drag queen y prefería definirse como un "cómico con vestido". No en vano fue el primer actor hombre en representar un rol femenino en una producción londinense del musical Hello Dolly!. Sobre éste papel la Rue dijo: "No eres divertido sólo por colocarte un vestido y una peluca. Lleva mucho tiempo desarrollar un personaje. Pero supongo que debí hacer algo bien, de otra manera no hubiera durado tanto". 

Durante sus años de carrera se convirtió en un habitual de los programas de televisión y fue el primer hombre travestido que apareció en The Royal variety performance ante la reina Isabel II. Actuó en el palacio de Buckingham más de 30 veces y en España hizo un cameo en el musical sobre su vida Hello Danny, en el que el actor Jerry Lane le interpretaba a él.

                

C. A. 03-06-2009 Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fallece a 96 años, Virginia Charles Prince, acuñó transgénero y paciente de H. Benjamín

 

Crossdresser antes de que existiera el término, y transgénero más tarde por voluntad de nombrarse, la señora Virginia Charles Prince murió este mes a los 96 años después de haber abonado un singular camino que desechó la corrección política –detestaba todo aquello que podía ser queer u homosexual– para hacerse mujer en un sentido tan cabal –y heterosexual, incluso– que encantó, como a serpientes, a médicos y psiquiatras amantes de las normativas. 

Pagina12/Por Mauro Cabral-. 1 Arnold Charles Lowan era cirujano en California y, al parecer, se vestía de mujer en la que creía, ingenua su alma, la seguridad de su armario (tomen nota: cien años después aquí estamos, repitiendo su secreto). En 1912 tuvo un hijo, quien, al llegar a su adolescencia, adoptó para sí el nombre Muriel. La hija del cirujano fue a la universidad en Pomona allá por los años ’30, detalle irrelevante si no fuera porque compartió la habitación con quien más tarde sería Barbara Wilcox. Y no sólo eso (porque el nombre, ya se sabe, siempre es más que eso). 

En el año 1941, los medios norteamericanos informaron a la opinión pública que Barbara, la ex compañera de cuarto de Muriel y paciente del Dr. Harry Benjamin, se presentaba ante la Suprema Corte de California pidiendo ser reconocida como una mujer. Como tantas otras peticionantes en su tiempo, afirmó que su feminización había sido intersex, patológica y espontánea, pero luego admitió haber tomado hormonas. Felizmente casada, su cónyuge también cambió de sexo algún tiempo después, en 1944, permaneciendo junto a ella como su esposo. (Y ahí estamos luego, criaturas post-milenio, creyendo de verdad estar viviendo algo nuevo, creyendo haber inventado o siquiera inventariado algo nuevo.) 

2 Para 1939, quien luego sería conocida como Virginia Prince había terminado su doctorado en Farmacología. En 1941 se casó, y algunos años después se divorció. Fue entonces cuando su propio travestismo salió a la luz, aunque su contacto con otras crossdressers había comenzado tiempo antes. Se casó después con otra mujer, una inglesa a la que no le molestaba el travestismo ocasional de su marido. Consultó a varios psiquiatras, pero se quedó con las palabras de uno de ellos, Karl Bowman, quien dijo que dejara de luchar contra el asunto, que no era tan terrible. Que había miles como ella, y que siempre las había habido. Que la ciencia médica no había sido capaz de hacer demasiado por ellas, por lo que la mejor cosa para hacer era relajarse. Y aceptarse a sí misma de una vez. 

3 Se llamó entonces Virginia Prince, y fue una organizadora imparable. En el año 1960 fundó la revista Transvestia, dedicada a “las necesidades de aquellas personas heterosexuales que se han dado cuenta de su ‘otro lado’ y buscan expresarlo”. También fundó Chevalier, su propia editorial. Un año después fundaba la Fundación para la Plena Expresión de la Personalidad (FPE por sus siglas en inglés, o Phi Pi Epsilon, de acuerdo con el código de las frate-sororidades griegas). Casi dos décadas después, la Fundación se convertiría en la Sociedad del Segundo Yo (Tri-Sigma, conocida popularmente como “Tri-Ess”). Tanto la Fundación como la Sociedad tenían reglas muy estrictas de admisión (la plena expresión de la personalidad del segundo yo no sólo debía ser femenina sino también decorosa y respetable). También debía ser estrictamente heterosexual, en lo posible casada, puesto que ni en FPE ni en Tri-Ess se admitía la entrada de homosexuales. Y nada de transexuales. Y nada de cirugías. 

Ella no fue solamente, sin embargo, una gran organizadora comunitaria. Virginia Prince modificó, al menos dos veces, el orden semántico (que es, como se sabe, el orden del universo). En los años ’50 acuñó el término femmefilia para nombrar a quienes, como ella, habiendo nacido hombres se identificaban con un profundo amor por lo femenino (incluidas las mujeres). También disputó fieramente la originalidad del término travestismo –siendo el travestismo genuino el diagnóstico que le abrió a Christine Jorgensen el camino de su resonado cambio de sexo, en aquellos tiempos en los que la transexualidad aún no existía. En los años ’70 acuñó otro término, transgenderista, precursor de lo que hoy conocemos como transgénero. Transgenderistas eran quienes, habiendo sido asignados como varones al nacer, vivían full time como mujeres, pero sin aspirar a cirugía genital alguna. 

4 Como tantas otras y tantos otros allá y acá, atravesó las décadas del ’50 y del ’60 bien vestida, pero metiéndose en problemas. En 1961 la condenaron a cinco años en suspenso, por haber enviado material obsceno por correo; un suspenso que podía transformarse en condena efectiva si la pescaban usando la ropa del sexo opuesto. Desde mediados de la década de 1950 hablaba sin cesar con médicos y psiquiatras, instruyéndolos en los delicados recovecos de la heterosexualidad femmefilica. No sólo conversó e instruyó a Harry Benjamin (autor de El Fenómeno Transexual y militante convencido de la causa, quien la reconociera como “una maestra, una mentora y una vocera de la sororidad travesti”); durante 29 años se entrevistó periódicamente con Robert Stoller, el psiquiatra de Stanford a quien debemos gran parte de nuestra jerga, nuestros supuestos y nuestras fantasías sobre el género, sus identidades y sus roles. Apareció en televisión, por primera vez, en el año 1968. Para ese entonces ya se llamaba legalmente Virginia Prince y vivía como mujer. Su cutis californiano había recibido la bendición de la electrólisis y de nuevas dosis de hormonas. Había abandonado la femmefilia por el transgenderismo, pero de transexualidad ni hablar. Ella sabía que para ser mujer no hacía falta operarse sino aprender a pararse, a vestirse, a caminar, a comportarse. 

5 Si había algo que nunca le preocupó a Virginia Prince fue la corrección política. No sólo les tenía fobia a homosexuales, transexuales, sadomasoquistas y, en general, queer people. También creía en el matrimonio, en la integridad del cuerpo y del espíritu, y en la feminidad prolija y decente. Ella sabía lo que la propia mujer de Julio Chávez nunca supo: una transgenderista es una dama, no un conjunto de amaneramientos chillones que gritan cualquier cosa, menos soy una mujer. Publicó libros, artículos y entrevistas, diseminando por todas partes, con tono de autoridad pedagógica, el arte antiguo de hacer el género. 

6 Las malas lenguas cuentan que, a pesar de la heterosexualidad estricta de la Virginia femmefílica, más de un flirteo con algún señor se coló en las entrevistas que mantuvo con Stoller. Y claro que flirteó. Qué remedio. Ella, como quienes la antecedieron, quienes la acompañaron y quienes vinimos después, se dedicó la vida entera a introducir a los profesionales del cuerpo y de la psiquis en los encantos del diagnóstico diferencial hecho a medida; lo que es decir, a encantar serpientes. 

7 Murió el sábado 2 de mayo, y con ella no sólo murió parte de la historia que encarnamos. También murió algo de nuestra capacidad para la contradicción, esa diferencia punzante que la diversidad no tolera. Y algo, si no mucho, de nuestro sentido histórico de las palabras que nos nombran, esas que no caen de los árboles por designio natural o divino, esas que nos cuesta la vida articular y pasar de una lengua a otra. 

8 Desde hacía varias décadas, la señora Prince cobraba una pensión mensual que su inquilino le pagaba a cambio de poder quedarse con la casita que alquilaba después de su muerte. Dicen que hizo el negocio de su vida. Murió a los 96 años. 

C. A. 01-06-2009 Comenta esta noticia ( indica en el titulo de que noticia estas hablando)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fallece a los 61 años la cantante Mari Trini el 07-04-2009

 

Un responso íntimo al que han asistido la familia y los amigos más cercanos ha despedido a Mari Trini en el tanatorio de Jesús de Murcia. Un amigo de la familia, Alfonso Riera, que ejerció de portavoz, pidió que, como era deseo de la cantante, se respetara la intimidad que Mari Trini había mantenido para su vida privada durante toda su carrera.

EFE-.
Alcanzó sus mayores éxitos hace más de 30 años, pero no se resignaba a que sólo se le recordara por sus trabajos de siempre y seguía trabajando en la preparación de un concierto de despedida y en un libro de poemas. María Trinidad Pérez de Miravete Mille, más conocida artísticamente como Mari Trini, falleció anoche a los 61 años en el hospital Morales Meseguer de Murcia sin poder concluir este proyecto. Sus restos mortales han sido trasladados esta mañana al tanatorio de Jesús, en Espinardo (Murcia), hasta donde se han acercado familiares y amigos de la cantante. 

Nació en Caravaca de la Cruz (Murcia) el 12 de julio de 1947 y logró su máxima popularidad en los años setenta y ochenta con 25 discos, algunos de ellos de gran éxito como Escúchame, que incluían los temas Yo no soy esa, cuyo impacto la confirmaron como una de las cantautoras más importantes de la época. 

Su último lanzamiento fue un doble disco recopilatorio y un vídeo en 2005. Ese mismo año recibió un gran homenaje en la Sociedad General de Autores y Editores en reconocimiento a su dilatada trayectoria artística, y la Región de Murcia premió a la artista el 8 de marzo de 2008 con el galardón de Lucha por la igualdad. 

"Mari Trini ha tenido una intensa vida profesional y personal que ha mantenido siempre al margen de los medios de comunicación y así evitó que se conociera su enfermedad a la que no ha podido vencer después de un año", dijo el portavoz.

Riera, en nombre de la madre de Mari Trini y de sus tres hermanos, agradeció tanto a los medios de comunicación como a las numerosas personas que han llamado y han enviado telegramas, el afecto y el cariño mostrado tras conocer el fallecimiento de la artista.

En el tanatorio, numerosas coronas de flores rodeaban el féretro cerrado en el que reposan los restos de Mari Trini, entre ellas de seguidoras de la cantante: de Josefina, de Amparo, de Almudena, de una enferma de corazón o de su gran amiga Claudette, entre otras.

Los restos mortales de Mari Trini fueron incinerados y el funeral se celebró después de Semana Santa.

Manolo Escobar: 'Una extraordinaria compositora'

Desde su casa de Benidorm, el popular cantante Manolo Escobar ha recordado la "simpatía" de Mari Trini, a la que consideraba "una gran amiga". Escobar ha afirmado que la música española ha perdido "uno de sus mayores baluartes" ya que, además de cantante, "era una extraordinaria compositora".

Aunque en los últimos años la artista murciana había caído "un poco en el olvido", Escobar ha incidido en que durante las décadas de 1970 y 80 vivió una "época esplendorosa" y que "fue recompensada con el cariño tanto de la prensa como del público".

De Mari Trini recuerda especialmente "su alegría y lo simpática que era" puesto que con él "hacía muchísimas bromas", aparte de su calidad como cantante y en la composición de las letras. "Sobre todo, recuerdo el señorío que tenía para cantar y sus composiciones, que eran extraordinarias".

                             
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A los 87 años muere famosa activista lesbiana de Estados Unidos; Del Martín

 

Del Martin, derecha de la foto,  se casó con su pareja desde hacía 55 años en uno de los primeros matrimonios homosexuales que se celebraron hace semanas en California. 

DPA-. La defensora estadounidense de los derechos de las lesbianas Del Martin, quien se casó con su pareja desde hacía 55 años en uno de los primeros matrimonios homosexuales que se celebraron hace semanas en California, murió el miércoles en San Francisco por causas naturales a los 87 años. 

"Estoy devastada, pero me consuela algo saber que pudimos disfrutar del máximo rito de amor y compromiso antes de que ella falleciera", declaró su pareja, Phyllis Lyon, de 83 años, al "San Francisco Chronicle". 

La pareja se dio el sí el 16 de junio en el ayuntamiento de San Francisco, ante el alcalde Gavin Newsom, después de que la Corte Suprema de California fallara que el matrimonio entre personas del mismo sexo es un derecho fundamental. 

Ya se habían casado en 2004, cuando Newsom autorizó las licencias de matrimonio en abierto desafío a las leyes estatales. Martin y Lyon fueron la primera de unas 4.000 parejas del mismo sexo que se unieron entonces. Sin embargo, una corte anuló luego esos enlaces. 

Martin y Lyon desempeñaron un papel central en la batalla legal que finalmente levantó la prohibición de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Y se casaron minutos después de que la decisión entrara en vigor. 

El activismo político de Martin comenzó en 1955, cuando fue una de las fundadoras de una inédita organización de derechos de las lesbianas, Daughters of Bilitis (Hijas de Bilitis), que lleva el nombre del personaje de un libro de poesía de amor lésbico. 

En los años 60, el activismo de Martin se extendió al movimiento feminista, cuando se convirtió en la primera mujer abiertamente lesbiana en la junta de directores de la Organización Nacional de Mujeres (NOW, por sus siglas en inglés). 

Participó además de forma muy activa para conseguir que la Asociación de Psiquiatría de Estados Unidos retirara a la homosexualidad de su registro de enfermedades mentales.

California es uno de los pocos estados del país que autoriza los matrimonios homosexuales. Sin embargo, la decisión se someterá a un referéndum en noviembre, donde los votantes tendrán que decidir si la apoyan o no.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ha fallecido Leopoldo Alas, poeta, escritor, defensor de derechos GLTB, y GRAN AMIGO

 

El viernes 1 de Agosto del año 2008, ha fallecido a los 46 años de edad, Leopoldo Alas. Escritor, periodista y poeta, gran defensor de forma publica de los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Tarea en la que se ganó un merecido lugar de honor en los avances de los derechos que hemos visto hechos realidad en España. 

El viernes desde las 18.00 horas se le acompañó en el Tanatorio de la M-30, en la Sala Nº11.

El sepelio fue el sábado 2 de Agosto a las 17.00 horas en el Cementerio de la Almudena. Todas sus amistades, conocidos y personas vinculadas a el por alguna emoción, le esperaron en el Cementerio de la Almudena a las 17.00, donde fueron incinerados sus restos mortales. A su llegada fue recibido con un rotundo aplauso de todos los asistentes, dentro de la capilla, al final del responso, el poeta José Infante, le leyó unas palabras en su memoria, destacando toda su labor literaria, y el ser un hombre sumamente comprometido con los derechos de lesbianas, gays y transexuales, hecho que arrancó de nuevo otro gran aplauso de todas las personas. 

Han informado a este Diario Digital Digital que, el Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, y el Presidente del Congreso, José Bono, han enviado telegramas de condolencias a la familia.

Redacción Diario Digital Transexual-. Alas, sobrino bisnieto de Clarín, se dio a conocer como poeta y autor de relatos, aunque también ha escrito novelas -tal vez la más conocida sea "Bochorno"- y obras de teatro. Colabora en distintos medios de comunicación, como el Diario El Mundo, Revista Zero y Shangay. Actualmente, dirigía y presentaba en Radio 5 el programa "Entiendas o no entiendas". Donde semanalmente traía la actualidad de noticias sobre la realidad de homosexuales y transexuales, pasando por el mismo numerosas caras conocidas, desde Alaska, Bibiana, escritores y personalidades del mundo de la cultura. 

Después de un mes y medio ingresado en la UCI de el Hospital Madrid, a causa de una fuerte neumonía que entró en complicaciones con otras enfermedades. Resistió múltiples embates que superó, aunque hace dos días quedo en estado de coma profundo, y hoy sobre las 15.00 horas nos ha dejado. 

Nos abandona con el dulce recuerdo de ser una persona muy amigo de sus amigos, entregado, generoso y un GRAN HOMBRE. 

El primer reconocimiento le llegó con una antología de poesía joven de la mano de Vicente Molina Foix, en 1981.
Su carrera también ha dejado libros de relatos, Africa entera tocando el tam tam (1981) y Descuentos (1986); de poesía: Los Palcos (1988), La condición y el tiempo (1992) y La posesión del miedo (1996); novelas: Bochorno (1991) y El extraño caso de Gaspar Ganijosa (2001); y ensayos: La orgía de los cultos (1998), De la acera de enfrente (1994), Hablar desde el trapecio (1995) y Los amores periféricos (1997).

También escribió obras de teatro como Última toma (1985) y La pasión de madame Artú.

Quien escribe esta necrológica siempre lo recordará con su voz, especial, distinta y característica, cuando la llamaba: “Carlita, Carlita…¿Qué tal estas? 

Leopoldo, te queremos, no te olvidaremos, y siempre habrá un gran hueco en nuestros corazones para ti. A partir de ahora tendremos que aprender a vivir sin ti, tarea nada fácil. 

Carla Antonelli 

ADIÓS A UN AUTOR MULTIFACETICO / Escritores, periodistas y gente del mundo de la Cultura unieron su dolor por la desaparición del poeta / Será incinerado hoy en el crematorio del cementerio madrileño de La Almudena  

Muere Leopoldo Alas, escritor comprometido y entusiasta  

El autor de 'Bochorno' falleció ayer a los 45 años en una clínica de Madrid tras una infección pulmonar  

Diario El Mundo-. J. M. PLAZA-. MADRID. «Con la primera lágrima creía/ que iba a brotar la inspiración que anhelo;/ mas la primera lágrima corría/ sola, en silencio, hasta mojar el suelo...».  

Este poema -La Torre- lo escribió Leopoldo Alas hace seis años. Ayer estos versos se enredaban en el aire del Tanatorio de la M-30 de Madrid, donde reposaba el cadáver del poeta, escritor, periodista y activista gay, que falleció a los 45 años de una infección pulmonar, tras mes y medio internado en la clínica de Madrid. Sus restos mortales serán incinerados hoy, a las 17.00 horas, en el crematorio del cementerio madrileño de La Almudena. 

(Fotografía derecha con su amigo personal José Infante)

Muchos fueron los amigos que dejó; la mayoría no pudo pasar ayer a darle el último adiós, dada la fecha (1 de agosto); pero los que estaban en la ciudad se acercaron para acompañar a la familia. 

Todos ellos destacaron, como el rasgo fundamental de Leopoldo, su alegría y su bondad. 

El poeta José Infante comentó que estuvo con él tres días antes de que le internaran, pues ambos preparaban un nuevo libro, tras su anterior obra en común, ¿Entiendes de cocina? Lo que comen los gays. 

«Fui a verle al hospital los últimos días, pero ya no se podía hablar con él; estaba sedado. Ha sido todo muy inesperado y muy triste», señaló Infante, que definió a Leopoldo Alas como un gran personaje de la cultura madrileña y uno de los mejores poetas de su generación. 

(Fotografía derecha con su intima amiga Ruth Toledano )

Precisamente se dio a conocer como autor de poemas a los 19 años, cuando Vicente Molina Foix le incluyó en una antología de poesía joven, género que nunca abandonaría, aunque también cultivó el ensayo y la novela. Ya a esa edad publicó un libro de relatos titulado Africa entera tocando el tam tam, aunque tardaría 10 años amor en abordar la novela, con Bochorno. 

Luis Antonio de Villena, que llegó casi al mismo tiempo que el escritor Eduardo Mendicutti, también le incluyó en su antología Postnovísimos. Además de un hombre de la cultura, Leopoldo Alas fue un destacado defensor de los derechos homosexuales y de su presencia pública. 

Por otra parte, Boti García Rodrigo, responsable de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays, confesó que «será difícil concebir el universo homosexual sin Leopoldo», y lo definió como un hombre «reivindicativo con una sensibilidad extrema, un luchador con aureola de poeta». 

Y era tal el agradecimiento del colectivo gay («siempre estará entre nosotros», repetían) que los primeros en llegar al tanatorio fueron los representantes de sus diversas asociaciones, que se unieron al dolor de la familia. 

Allí estuvieron Alfonso Llopart, director de Shangai Express; Miguel Angel López, director de la revista Zero, y la activista transexual Carla Antonelli, quien señaló que Leopoldo Alas «era buena gente; tenía muchos amigos y todos le querían. Incluso, cuando discutía, lo hacía desde la sonrisa». 

(Fotografía derecha con su amigo el Director de Zero Miguel Ángel López)

El escritor y presentador Boris Izaguirre y la cantante Rubi, que llegaron avanzada la tarde, recalcaron también esta faceta de Alas. «Era un tipo entrañable que valoraba y defendía sin tregua a los amigos», dijo Rubi, quien añadió que Alas le presentó su último disco el pasado mes de abril y escribió letras para canciones suyas que quiere grabar en su próximo trabajo, además de unas traducciones de temas de Françoise Hardy. 

La diseñadora Paola Dominguín recordó que trabajaron juntos en una productora televisiva, pero que eran, sobre todo, amigos. «Para mí era como el hermano pequeño que no tuve, como un piolín, un hombre entrañable y con una gran sabiduría que te sabía trasmitir compliciad y entusiasmo».  

(Fotografía derecha con su amigo el Director de Shangay Alfonso Llopart)

El showman Pedro Ruiz, que llegó temprano al tanatorio, destacó de Leopoldo Alas su inteligencia, su bagaje cultural y su sensibilidad. Y tal vez por ello le recordaba a Terenci Moix. «Siempre ha tenido una actitud respetuosa y cariñosa hacia mi persona, incluso cuando no era tan fácil llevarse bien conmigo». 

Y así, entre palabras de elogio (sinceras) y rostros entristecidos, fulminados por la realidad de una muerte inesperada a los 45 años, fueron llegando y yéndose algunos de los muchos amigos de Leopoldo Alas. No hubo lágrimas en el suelo, pero sí en el corazón y en sus ojos. 

Y de todas las miradas resplandecía por sí sola (triste, serena y profunda) la de su hermana Estela, con quien tenía una gran complicidad. 

Fotografía izquierda, tomada por el, de sus dos amigos Mendicutti y Villena

Adiós, muchacho / EDUARDO MENDICUTTI 

Ha muerto Leopoldo Alas. Tan joven, tan bullicioso, tan listo, con tanta vida como tenía por delante y con tanto todavía por escribir, por contar, por defender, por pelear. Y por reír. No es justo. No es fácil, no es posible despedirse de alguien como él.

Qué horrible suena: «Adiós, Leopoldo». En todo caso, un adiós como el del maestro encarnado por Gaspard Manesse en Au revoir les enfants, la película de Louis Malle, cuando se despide de sus jovencísimos alumnos en el momento de ser detenido por la Gestapo, y camino ya de un campo de concentración y de la muerte; un adiós como aquél, ya digo, pero en sentido contrario. Quienes nunca fuimos tan jóvenes como Leopoldo, durante tanto tiempo, tenemos de pronto que despedirnos de él. Pero es un adiós imposible: el recuerdo de Leopoldo quedará tan incrustado en nuestra memoria como el recuerdo de aquel profesor en la memoria, tan viva, de aquel chico, en la película de Malle. 

Tenía sólo 45 años y seguía conservando algo de adolescente revoltoso y lleno de curiosidad, con un instinto y una habilidad increíbles para lo más nuevo, con esa ironía destrozona de los chicos espabilados y nada dados a las componendas, con esa pasión impulsiva que le hacía entusiasmarse con cuanto suponía para él un descubrimiento feliz, e indignarse con todo lo que le parecía injusto, falso, equivocado y, sobre todo, hipócrita. 

Los lectores de EL MUNDO han tenido muchas oportunidades de comprobar la brillante contundencia con que era capaz de despacharse contra todo bicho viviente, si consideraba que debía hacerlo para defender lo que para él era justo y decente. Incluso sus mejores amigos, o gente a la que admiraba, recibieron en ocasiones sus encendidos manotazos dialécticos o escritos. A mí mismo me tocó alguna vez aguantar el chaparrón. Pero igual de impulsivo era para soltar mandobles que para pedir disculpas, perdonar, hacer las paces, bromear sobre los encontronazos, olvidar. 

Tres cosas fueron siempre prioritarias para Leopoldo: la amistad, la defensa de la causa gay y su dedicación literaria. 

Escribió poemas gozosos y poemas muy dolientes; novelas rebosantes de agilidad e imaginación; artículos inquietos y afilados; ensayos perspicaces y divertidos. 

Peleó por los derechos de los homosexuales como el que más. En esto fue siempre franco, implacable, cálido, atrevido, ejemplar. Todos los gays estamos en deuda con él. 

Y en la amistad era único. Nunca he conocido a nadie con tantos amigos tan variopintos como él tenía, y cuya amistad alimentaba y jaleaba tanto. Ahora, sus amigos lo tenemos difícil para decirle adiós. Casi preferimos oírle decir a él, con esa cordialidad guasona, tan suya: «Adiós, muchachos...». Sabemos que él, allá donde esté, tampoco nos olvidará. 

Alado, plural, poeta sobre todo  

En su obra meditaba sobre la vida con un innegable cuño realista y un torrente de vitalidad

LUIS ANTONIO DE VILLENA 

El joven Leopoldo Alas -sí, como Clarín, de quien era pariente lejano- era un ser encantador, divertido y con un desmesurado amor por la libertad. Nació en Arnedo (La Rioja) en 1962, pero desde muy pequeño vivió en Madrid. Estudió Filología Italiana, aunque desde el inicio quiso ser escritor, para lo que tenía amplias dotes, siendo además muy plural en sus intereses, aunque él se sentía, ante todo, poeta.

En los primeros 80 -al hilo de la tan cacareada Movida, que Leopoldo gozó plenamente- un grupo de amigos escritores, entre los que aparte de mí estaban Fernando Savater y Vicente Molina Foix, procuramos apadrinar a Leopoldo, que no necesitaba padrinos porque era un torrente de vitalidad y acción. No exagero si afirmo que durante los 80 fue una de las más claras y poliédricas promesas de nuestras letras. Ya en 1981 había publicado un divertido librito de relatos, Africa entera tocando el tam tam, que tanto decía de su tono vital de joven gay que no ocultaba. En 1986 publicó otro libro de relatos, Descuentos, a la par que aparecía como el poeta más joven en mi antología Potsnovísimos, que quiso trazar un plano de la entonces última poesía española. Por fin en 1988 apareció su primer poemario: Los palcos. 

Leopoldo era todo libertad y esperanza de un mundo distinto, pero sabía divertirse y ser feliz. De 1989 es su primer libro de ensayo (no poco lúdico) La orgía de los cultos, donde se metía cariñosamente con sus amigos. En 1992 adquiere su voz definitiva, que es un meditar sobre la vida y las cosas con innegable cuño realista, con la publicación de su segundo poemario, La condición y el tiempo. Recuerdo una broma suya de entonces (o no tan broma): la condición sólo podía ser la homosexualidad, que, junto a la literatura, fueron ejes fundamentales en su vida. 

Desde los primeros 90, Leopoldo se fue lentamente desengañando del mundillo de la literatura, porque veía trampas y cabildeos que no le gustaban. Quizá era aún inocente. Lo cierto es que se fue automarginando, frecuentando no a triunfadores sino sobre todo a fracasados. Los perdedores eran otra de sus causas dilectas. No obstante, en esa época había publicado ya su primera novela, Bochorno (1991), y había estrenado dos obras de teatro: la radiofónica Ultima toma de 1985 y La pasión de Madame Artú (1992), que se representó en la desaparecida sala Olimpia. También escribió dos libretos de ópera, Sin demonio no hay fortuna en 1987 y la radiofónica Estamos en el aire, de 1991. ¿Quién hablaría de fracaso ante esta pluralísima actividad? Leopoldo era brillante y vario aunque se movía aún en el terreno de la promesa predecible. 

Si un cierto desengaño le fue apartando del mundo de la literatura, haciendo que sus últimos libros tuvieran menos eco del merecido, tal apartamiento le llevó al ámbito de la lucha por los derechos y la igualdad de gays y lesbianas, que ha sido la última y tenaz batalla de su vida, a partir de un libro de ensayo, nuevamente lúdico y cáustico: De la acera de enfrente (1994). Vendrían después una recopilación de artículos literarios, Hablar desde el trapecio (1995), que intensificó sus enemistades con algún medio poético, Los amores periféricos (1997) y más tarde su acaso mejor libro ensayístico en ese terreno: Ojo de loca no se equivoca, de 2002. Para entonces ya era Leopoldo (desde diversas y ocasionales tribunas, incluyendo su columna en EL MUNDO) uno de los grandes activistas gays del país. A la par seguía su producción novelesca y lírica, cada vez peor atendida por los medios, en parte porque a veces salía en editoriales minoritarias. Pero sin duda lo mejor, lo más importante de su obra, está en estos últimos libros. Publicó dos novelas más, El extraño caso de Gaspar Ganijosa en 2001 y A través de un espejo oscuro en 2005. En poesía (aquí está su cima) salieron La posesión del miedo (1996), El triunfo del vacío (2004) y Concierto del desorden (2007), su último libro. 

Desengañado, quizá más amargo, pero siempre dispuesto a divertirse y a luchar por la libertad genuina (que nunca dejó de sentir amenazada, por ejemplo por la Iglesia) Leopoldo fue un ameno articulista, un gran combatiente a favor de todas las minorías, y un ciudadano rebelde pero ejemplar en esa rebeldía. Desde septiembre de 2004 llevó en Radio 5 (de RNE) el primer programa radiofónico dedicado a los problemas y al mundo de gays y lesbianas. Pedro Almodóvar lo abrió y muchísima gente ha pasado por ese espacio semanal que se emitía en las madrugadas de los sábados. Entiendas o no entiendas, su título, ha sido la última obra crítica y viva de Leopoldo, que tenía el proyecto de hacer un libro con el material grabado. 

Desde mediados de junio, Leopoldo estuvo en la UCI de un hospital madrileño, aquejado de una enfermedad pulmonar que ha terminado prematuramente con su vida. Para quienes le quisimos, es una pérdida terrible. Su irremediable ausencia vendrá, tenaz, enseguida. 

Leopoldo Alas, poeta, nació en Arnedo (La Rioja) el 4 de septiembre de 1962 y falleció el 1 de agosto de 2008 en Madrid. 

Muere el escritor Leopoldo Alas

Ha fallecido en un hospital de Madrid a los 45 años, a causa de una neumonía

Diario El País-. Una implacable neumonía se ha llevado, esta tarde sobre las tres, a Leopoldo Alas, con apenas 45 años. Su voz, desde las ondas de RNE, en Radio 5, se siguió escuchando en su programa de los sábados por la noche Entiendas o no entiendas, hasta hace apenas dos semanas, a pesar de que llevaba ingresado desde el 9 de junio. Aquel día, como recuerda su amiga Ruth Toledano, colaboradora de EL PAÍS, ingresó en Urgencias, pensando que se trataba de una leve complicación respiratoria. Durante el tiempo que ha luchado contra la enfermedad, se han emitido programas que había dejado grabados. Salvo el del último sábado, cuando varios amigos y colaboradores se reunieron para despedir la temporada de emisiones antes de las vacaciones de verano, y, ya ellos lo temían, posiblemente a Leopoldo Alas, ya muy debilitado.

Leopoldo heredó su nombre de su tío abuelo, Clarín, autor de La Regenta. En la sangre llevaba la inquietud por las letras, y ya desde muy joven, en los agitados años ochenta madrileños, comenzó a publicar libros de poemas y cuentos. Ha dejado títulos como Africa entera tocando el tam tam, Descuentos, La condición y el tiempo, La posesión del miedo, Concierto del desorden, El extraño caso de Gaspar Ganijosa, La orgía de los cultos, Hablar desde el trapecio u Ojo de loca no se equivoca.

Colaborador y articulista en diferentes medios, también dirigió entre 1987 y 1992 la revista de poesía Signos, informa Efe. Entre sus obras de teatro se encuentran Ultima toma o La pasión de madame Artú, además de libretos de ópera como Sin demonio no hay fortuna y Estamos en el aire.

Defensor de los derechos de lesbianas y gays

Fue además "un gran defensor de los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, tarea en la que se ganó un merecido lugar de honor en los avances de los derechos que hemos visto hechos realidad en España", como recuerda su amiga Carla Antonelli desde Prensa Digital Transexual, a través de un correo electrónico. "Nos abandona con el dulce recuerdo de ser una persona muy amigo de sus amigos, entregado, generoso y un GRAN HOMBRE", continúa Carla Antonelli: "A partir de ahora tendremos que aprender a vivir sin ti, tarea nada fácil".

Hoy viernes a partir de las 18.00 horas se le puede acompañar en el Tanatorio de la M-30, en la Sala Nº11. El sepelio será mañana sábado a las 17.00 horas en el Cementerio de la Almudena.

Familiares, amigos y compañeros despiden al escritor Leopoldo Alas

Familiares, amigos y compañeros han despedido hoy en la capilla ardiente instalada en el madrileño Tanatorio de la M-30 al escritor Leopoldo Alas, que ha muerto en Madrid a los 46 años tras una larga enfermedad.


EFE-. Entre los asistentes, se encontraban los escritores Luis Antonio de Villena y José Infante, el artista y presentador de televisión Pedro Ruiz y la diseñadora Paola Dominguín.

También han estado presentes la activista transexual Carla Antonelli, los directores de las revistas Shangay, Alfonso Llopart, y Zero, Miguel Angel López, así como representantes del Colectivo y de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

El poeta madrileño Luis Antonio de Villena ha señalado que, 'sobre todo, Leopoldo Alas era un poeta, aunque, ahora, al final, se le haya conocido como un activista a favor de los derechos de gays y lesbianas'.

Villena ha subrayado que 'lo mejor de su obra es la poesía, aunque eso había pasado muy desapercibido en los últimos tiempos, por lo que probablemente habrá que releer esos libros'.

Ha asegurado que 'ha sido un chico muy divertido, muy vivaz, con un enorme sentido de la libertad, que quería ser libre para todo, muy rebelde, con una rebeldía muy lúcida'.

(Fotografía derecha con su amiga Vampi)

Ha confesado que era 'muy amigo' de Leopoldo Alas a quien conoció 'muy jovencito' cuando fue a dar una lectura a la Universidad Autónoma, donde él estudiaba, se acercó a que le firmara un libro, le dijo que también escribía poesía y, a partir de ahí, desde octubre de 1981, ha tenido mucha amistad y ha seguido su carrera.

Por su parte, el artista Pedro Ruiz ha recordado con 'mucho cariño' sus encuentros con Leopoldo Alas, de quien ha elogiado su bondad y su personalidad, 'con un gran bagaje cultural'.

Ha alabado su inteligencia, sus obras, su trabajo y su talento, al tiempo que ha puesto de relieve que 'nunca le ha oído hablar mal de nadie, ni con despecho, ni con dolor, ni con maldad, algo que en este tiempo se valora'.

Paola Dominguín ha recordado su amistad durante casi treinta años con Leopoldo Alas, a quien ha considerado como su 'hermano pequeño, un hombre entrañable, sincero, divertido y con una gran sabiduría'.

El escritor José Infante también ha evocado su amistad de treinta años con Leopoldo Alas, 'uno de los poetas más importantes de su generación', con quien publicó el libro '¿Entiendes de cocina?. Lo que comen los gays'.

Carla Antonelli ha indicado que Leopoldo Alas era 'una gran persona', que defendía sus ideas 'desde la sonrisa y la bondad' y que, además de escritor, novelista y poeta, ha sido 'un gran defensor visible de los derechos de los homosexuales y transexuales'.

Boti García Rodrigo, de la FELGTB, ha señalado que Leopoldo Alas era 'un alma especial, un poeta y un hombre cercano', que siempre ha compartido la lucha por los derechos de los homosexuales, por lo que, a su juicio, 'este país ha perdido mucho' con su muerte.

La FELGTB lamenta profundamente la pérdida de Leopoldo Alas, compañero y amigo.

La perdida del escritor Leopoldo Alas deja a la comunidad LGTB y al mundo literario sumidos en un vacío imposible de llenar.


FELGTB-. Desde la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales queremos rendir un sentido homenaje a este hombre que fue siempre un referente de libertad tanto desde su escritura como desde su propia vida. Leopoldo Alas fue de las primeras figuras públicas en nuestro país que vivieron su homosexualidad sin ningún tipo de disimulo, aportando una gran visibilidad tanto a través de sus artículos periodísticos como de su literatura.

Esta literatura, repartida en numerosos géneros que abarcaban desde la poesía a la novela pasando por el texto dramático, el periodismo o los libros de cocina, nos hizo reír y nos emocionó a partes iguales. Exploró las relaciones homoeróticas sin miedos ni tapujos, con inconfundible sentido del humor, y descubrió con orgullo el placer del sexo gay en unos años 80 que no siempre eran propicios para una expresión tan libre.

Leopoldo siempre fue, igualmente, un referente intelectual y un gran defensor de los derechos de las personas LGTB, prestándose a intervenir en cualquier debate o coloquio en el que se reclamara su presencia. Su verbo ágil y nada acomodaticio se expresaba con sentido crítico ante cualquier auditorio y si algo no se le puede reprochar es que la corrección política le amordazara ni uno solo de sus pensamientos.

Entre estos foros donde compartió su sabiduría y experiencia, queremos recordar muy especialmente una de sus últimas intervenciones públicas: su participación en el curso extraordinario que este mismo año organizó el colectivo Iguales en la Universidad de Salamanca. Desde aquí queremos agradecer a Leopoldo Alas la colaboración que siempre dispensó tanto a la FELGTB como a los colectivos que la integran.

También queremos recordar sus relatos publicados en la revista Mensual, sus artículos del diario El Mundo, sus poemas, sus novelas, su libro de cocina y, ¿cómo no?, su valiosísimo programa “Entiendas o no entiendas”, que desde las ondas de Radio Nacional ha estado compartiendo en los últimos años con todo el mundo la alegría y riqueza de la diversidad sexual.

Pero sobre todo queremos recordar su sonrisa, su simpatía, su energía vital y su amistad. Y queremos compartirlas con todas las personas que lo conocieron y que hoy sienten el mismo vacío que nosotros/as.

LAS ALAS DE LEOPOLDO

Escribir, algo que algunas personas necesitamos casi como oxígeno, por todo lo que conlleva de exorcismo personal, en determinadas circunstancias se torna un hecho doloroso, insoportable. Resulta paradójico e inquietante.


Por Diossa-. Esta es mi situación actual. Algo me impulsa a gritar lo que siento, a soltarlo con furia a los cuatro vientos... pero a la vez